domingo, marzo 19
sábado, febrero 25
Cerrado por mejoras in(n)ecesarias
Entrevista con la transformista de vanguardia Nina Flowers
Por Manuel Clavell Carrasquillo
Primera Hora
Foto Por David Villafañe
Yo no he querido dar ningún cambio para Nina Flowers, el cambio mío es para sentirme bien conmigo mismo. Meterme en un gimnasio, los tatuajes…, esto yo lo hago por mí mismo. Mi inclinación es hacia lo andrógeno, al futuro, a esa mezcla de mujer y hombre y de hombre y mujer sin tener que tocar o cambiar mi sexualidad. Eso es lo que yo quise enfatizar ahora. Mi regreso trae un cambio, un cambio que tiene que ver con la evolución del ser humano", dice.
Y abunda: "Ahora mismo no hay andrógenos, no hay gente que tenga este look en Puerto Rico. En el mundo sí, y Nina Flowers siempre fue única y siempre busca ir en contra de la corriente. Tal vez ahora nadie lo entienda, pero quizás dentro de tres años todo el mundo lo va a entender", dice la diva extravagante, que se ha presentado de forma consistente en tarimas gay desde Mayagüez hasta Fajardo y que, por ello, y por sus encantos como hostess y stand up comedian, cuenta con un público fiel y numeroso.
viernes, febrero 24
Respuesta a crítica de cine de Tomás Redd sobre North Country
lunes, febrero 20
La importancia de indignarse (comentario mínimo sobre North Country)
Tomás Redd™ es asiduo colaborador de Estruendomudo. Recientemente obtuvo el Ier premio Silverio Pérez por la Mejor Trova Ay Bendito Puertorriqueña. La ceremonia se condujo en forma secreta en el barrio Castañer, que aún aspira a ser municipio. Después de los actos formales, se le vio en el Nuyorrican Café bailando samba con Mick Jagger.
domingo, febrero 19
sábado, febrero 18
Autorretrato con Gorda de Botero en ánimos de reconciliación en pleno centro de la ciudad de San Juan
Versos para un artista que está en casa de cuidados primarios y yo le doy sopitas... pero que, en el fondo, sigue malito, malito
jueves, febrero 16
LOS BARDÓLATRAS NOS EXIGEN
En la foto "de Permutaciones de la rosa", ©2002 Néstor Barreto.
Mexica punk
lunes, febrero 13
Otro Mar: XXIX al XXXIII Microrrelatos Eróticos Nuestra Señora de las Infidelidades
Por Claudia Robiou
Especial para Estruendomudo
Claudia Robiou es una artista plástica puertorriqueña. También es diseñadora gráfica. Estas cinco imágenes forman parte de su propuesta erótica "Otro mar", colección de microrrelatos eróticos que trabaja en estos momentos, luego de haber lanzado la anterior, también erótica, titulada "Entrañas".
Two Girls Sharing a Guy: XXVIII Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades
Siete vidas II: XXVII Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades
Gloria Carrasquillo Padró reside en El Bronx, New York. En estos días decidió emprender la redacción de "Cuentos del exilio", una colección de relatos donde ficcionaliza sus observaciones sobre el movimiento absurdo y duro de los inmigrantes de la Babel de Hierro.
sábado, febrero 11
Identidades en reconstrucción: Las transformaciones de Nina Flowers y Eros The Club
viernes, febrero 10
Francisco Font reseña en tiempos de contratiempos Las intermitencias de la Muerte, de José Saramago
Escribe y habla el crítico literario de Radio Universidad de Puerto Rico, Francisco Font Acevedo. Ojo: Que haya crítica literaria en la radio puertoriqueña, y buena, ya es todo un evento. Presione.
Ante la oscuridad del Estado Libre y Asociado, la luz de Fernando Savater
jueves, febrero 9
Tanta pureza conmueve, tanta pureza
De la Redacción de Estruendomudo
Queremos al dócil y sus aplausos de final de naranjamecánica, sedado, al autómata de los sentimientos en regla antisátira. Lo amamos, al imbécil estación repetidora, que lucha por quedar bien con todos los demás. Al dependiente del criterio sello de goma para documentos registrables, a ese adoramos. Al todo-todo razón, recto, bienhechor de anuncios clasificados, a ese queremos imitar. Son los esbirros del yo no fui y la no confrontación. Son los retóricos del gobierno compartido, el civismo enaltecedor y la hipocresía mancomunada. Al retranca ideológica, a ese aplaudimos. Al defensor de los pedazos pequeños de tierras natales llevamos a la mesa presidencial. Al obtuso y su estrechez, junto con sus sudores en frío por el exceso de secreción corporal, ése es el que es. Hombres y mujeres de bien, cooperadores, que vayan en fila a hacer los mandaos. Hombres y mujeres patrón de recoger la basura a tiempo, de beberse ocho vasos de agua al día, de chichar en posición misionera, si chichan, así nada más.
Pienso en la Solución Final para las bestias rumiantes y la descarto por el costo político que ello supone según el electorado mundial, por supuesto incluyendo al haitiano, que es el más libre y el más juicioso del Caribe. El arte está plenamente censurado, las drogas son ilegales, me voy a meter a alguna religión, a otra y a otra y a otra y viajaré, viajaré lejos de esta isla de mierda predicando la segunda venida de Cristo, literalmente la segunda venida mormona, que es la que más interesa para efectos de exención contributiva del Internal Revenue Service.
Borraré mi nombre de los sobrecitos que mandé a hacer con mis señas a la imprenta, mojaré el sello y lo dejaré todo a cargo del cartero. Luego me voy a pegar un grito que se oiga desde San Juan de mierda hasta la gruta de Lourdes y voy a hacer otra buena obra para que mi lápida no se ennegrezca más. Pero esa lápida la voy a picar en cuatro cantos y cada canto lo voy a lanzar por un barranco lisboeta, de cara al Mediterráneo, hundiendo el culo siete veces detrás de la Mecca, enseñando mi verga erecta y viniéndome en los rostros de los tigrecitos blancos del zoológico de Beijing que han adoptado por cuestiones solidarias las monjitas de la caridad. Después un tiro en la cien, y otro, y otro, y otro, hasta suspender el deseo de cantazo repetitivo y desaparecer.
lunes, febrero 6
Especial sobre el amor homosexual en Zonai.com
El portal cibernético Zonai se dedica esta semana a una serie de reportajes sobre el amor homosexual. Tienen una mesa redonda sobre los 7 mitos más difundidos sobre la homosexualidad que hay que leer para tomarle el pulso al debate en Puerto Rico. La Redacción de Estruendomudo los invita a pasar.
Adicción: XXVI Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades
Por j. a. bonilla Especial para Estruendomudo
Duele la lucidez sexual en estos precarios tiempos de carnes opacadas, el llamado de las chicas sangrantes y la tendencia al desvío. Samuel dice que soy un pedófilo de clóset, pero qué hacer con la pulsión y la sed, qué hacer con el deseo por la sangre fresca y joven. El compañero está ahí instalado en la casa, apacible como un manatí satisfecho, esperándome en la cama tibia del cuarto tenuemente iluminado. Pero yo me paseo a media tarde por los colegios para acechar a las niñas menstruantes de sonrisas leves, instaladas en los muros de las salidas o recostadas en las paredes de edificios mugrosos. Veo sus faldas cortas y sus piernas lisas e imagino el sexo tierno de su agresividad contenida. A esa hora el sol les golpea el perfil de sus rostros a la expectativa y derraman chorros de sombras sobre el asfalto herido por el tiempo. Pueriles y aburridas casi uno piensa que están deseando que te las comas, o mejor que te las bebas, agazapadas en el tedio sin conciencia se escurren por tu mirada con la palpitante añoranza de que les metas la lengua en los labios ensangrentados.
Yo sólo espero. Espero con la seguridad de que el ansia cultivada se verterá sobre el cuerpo blando, de que mis dedos recorrerán los filos leves de sus incipientes caderas y de que mis labios beberán su sangre joven. He aprendido a reconocerlas; once, doce, trece, o catorce años, pero, de acuerdo con mi experiencia, a los trece años les llega la primera menstruación: acre, espesa, a veces oscura a veces no tanto, con hilos blanquecinos y ocasionales coágulos pequeños y negros, la viscosidad y la apariencia pueden variar pero el sabor siempre será delicioso. Las observo por varios meses hasta que descubro el cambio de ánimo, la manera particular de andar, la gestualidad con los chamacos y el endurecimiento gregario con sus amigas. Yo reconozco los signos y permito que vayan ganando confianza conmigo.
j.a. bonilla es asiduo colaborador de Estruendomudo, poeta puertorriqueño, narrador, editor y crítico literario. Se le puede ver los jueves -Medalla y pincho en mano- en la placita de Santurce. La mayor parte de su obra aún es inédita.
Pedro López Pagán diserta sobre la literatura y los blogs
Artículo en la Revista Letras, periódico El Nuevo Día, San Juan, Puerto Rico.
domingo, febrero 5
Retrato de Pussy: La más infiel / XXV Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades
Por Juan Carlos Quiñones Especial para Estruendomudo
Coño. Digo coño y digo su coño, como dicen los españoles, su vulva salibante, silvante, fluida, infinita, dentada, muscular, peluda, viscosa, alucinogénica, enloquecedora, morbosa, dulce, olorosa, caracola. Letal. Me costó la vida, que se sepa. Coño que se fue, al menos hasta hoy, y yo no sé. Que me las pegue pero que no me deje. Canción terrible. El venao. Cancion letal como el coño coño antes descrito. Porque se fué con otro, o con los otros, los que no soy yo.
No más.
¿Quién es el más cabrón de esta película? ¿El o yo? Yo te resuelvo esto rapidito. Un sablazo ¡zas¡ y mira la cabeza volando tibia todavía, y ¡splash, splash! Esos chorros de sangre manchando todo el lugar. Ahora es fácil, ahora corto la genitalia (es más facil de lo que suena) y me alimento. Después, voy y me busco una puta de verdad con la que le pego cuernos a Pussy, la mas infiel. Esta se llama Bollo.
Coño. Descubro que esta también tiene un coño. ¿Me las pega esta también?
¿Empezamos otra vez?
El autor, puertorriqueño y colaborador de la página Trasmano del semanario Claridad, publicó los relatos del "Breviario" con Isla Negra Editores. Además, sus libros para chicos "La pandilla bajo el árbol" y "La pandilla y el libro más grande del mundo" forman parte de la colección bibliográfica de Ediciones Santillana: Alfaguara Literatura Infantil y Juvenil. Su primera novela, un texto delirante titulado "Todos los nombres el nombre", aparecerá pronto.
La última historia de amor y En el baño: XXIII y XXIV Microrrelatos Eróticos Nuestra Senora de las Infidelidades
EN EL BAÑO
Me llamo Alicia Martínez y esto que cuento aunque no lo crean me pasó en el baño. Estaba sola en casa y sin perspectivas de compañía familiar en la próxima hora: sin niños, colgando los problemas del trabajo en una percha como si fueran un albornoz. Decidí darme una autosatisfacción relajante que me hiciera olvidar del mundo. Había preparado la bañera con agua tibia y un cocktail de sales de baño con olor a maracuyá, a banana, a kiwi, a bauxita. Encendí una varita de sándalo y dos cirios color sepia, apagando los escrutadores ojos de buey. Me desprendí del sujetador ahuecando el estómago. Dejé que mis voluptuosos senos se desplegasen en libertad. Deslicé las braguitas por mis muslos con suavidad y ternura, resbalándose como por un tobogán. Corrí la cortina exterior de hilo con motivos burgueses del Neoclásico al mismo tiempo que la cortina interior de plástico blanco, monótono y aséptico. El vapor, como una bata, me envolvió el cuerpo desnudo. Miré la bañera y en la superficie del agua vi unas ondas concéntricas que me desconcertaron. Introduje la mano hasta el codo y removí con la excusa de la inquietud las sales para recobrar la confianza. Me introduje en la bañera de porcelana recostándome con serenidad. El olor del sándalo y la penumbra de los cirios me adormecían. En medio de la paz el líquido se arremolinó con olas espumosas hasta perfilarse en una transparente forma humana. Un hombre de agua me abrazó con ternura; sus manos de agua me acariciaron las mejillas, los galardones de mis hombros y los costados de mi pecho; y sus labios de agua me besaron siendo correspondidos por los míos. Sentí un cosquilleo en el pubis rojizo. Luego, con una dulzura infinita, se introdujo dentro de mí un fuego acuoso, un pene de agua y fuego, amable, denso, una delicia de Afrodita. Salí de la bañera indignada, sorprendida por mi displicencia, asustada por mi micro infidelidad, preocupada por mi veleidad. Encendí los ojos de buey clavándose su luz en mi cuerpo, ya desértico; sin apagar las velas vi como un pie de agua se perdía por el sumidero que yo no había destapado. Me llamo Alicia Martínez y esto que cuento aunque no lo crean me pasó en el baño.sábado, febrero 4
La hora del turbado: XXII Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades
Por Paco Gerte
Especial para Estruendomudo
El autor es un ex militante de los grafittis en los baños públicos.
Probeta: XXI Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades
Por Mara Pastor Especial para Estruendomudo
The fox condemns the trap, not himself -The Marriage of Heaven and Hell, William Blake
Su nombre era común. Trabajaba en una oficina de ventas que recibía a menudo promociones de distintas compañías. En una ocasión, recibió un regalo de parte de una farmacéutica del área noroeste de la Isla. Era una probeta gigante llena de dulces. Muy original, pensó su jefe. La probeta no tenía otra función que no fuera la de promocionar a la farmacéutica y comerle los dulces que llevaba dentro. Era una probeta de cristal transparente. Ella se la llevó para su casa. Una noche junto a su amante dormido, pensó en la probeta, en el grosor del cristal que le daba la forma de probeta, pensó que la probeta podía cambiar de temparatura con facilidad, y que podía hacer experimentos con ella, después de todo, era una probeta. Se levantó de la cama, fue a la cocina y rellenó la probeta con agua caliente. El vidrio de la probeta se calentó, como era de suponer. ¿Qué es eso? Una probeta de cristal gigante. La llené con agua caliente.Y le pegó la probeta a su amante en la espalda para que corroborara la temperatura. Estaba tibia. Ambos se miraron. Ella besó la superficie de la probeta y sintió la textura lisa del cristal y la superficie cálida en sus labios. Él la imitó. Se volvió una costubre tibia besar juntos la probeta, su superficie. A veces, mientras ella yacía bocabajo y el la cabalgaba, éste le murmaraba al oído, “Invita a la probeta”. Ella abría la mesita de noche, y ahí estaba, transparente y firme. Les gustaba besarse con la probeta en medio, porque podían verse los rostros a través del cristal, maximizados. Una tarde, mientras ella se duchaba, él tuvo curiosidad y quizo besar la probeta a solas. Abrió la mesita de noche, y ahí estaba, un poco opaca, porque la noche anterior a él se le había ocurrido que en vez de agua la rellenaran con té verde, para dormir mejor. La tomó entre sus manos y la llevó hasta la cocina, la sumergió en agua tibia y la lavó por dentro y por fuera. Cogió el detergente para limpiar cristales y la brilló con el papel toalla. Ella había salido de la ducha. De repente, él sintió que si llevaba la probeta al cuarto y ella descubría que la había limpiado él a solas podían discutir. Después de todo, la idea de incluir la probeta en sus vidas había sido de ella. Así que se metió la probeta firme y con la superficie aún cálida por dentro del pantalón. Mientras ella se vestía, él aprovechó y delicadamente volvió a poner la probeta dentro de la mesita de noche. Así pasaron los días, haciendo el amor, besando la probeta, trabajando, caléntandose las mejillas al contacto con la probeta llena de agua caliente, probando la temperatura de la probeta. El desarrolló una dinámica especial con la probeta. A diario mientras su amante trabajaba en la oficina de promociones, él pasaba tiempo a solas con la probeta, la rellenaba de distintas sustancias, café, té de manzanilla, gelatina, y la besaba a solas. Había descubierto que un kit especial para limpiar lentes de fotografía era lo mejor para mantener la probeta en óptimas condiciones. Siempre mientras ella no estaba. Un día, él llegó a la casa con unas ganas tremendas de limpiar la probeta y volver con ella entre los pantalones hasta el cuarto. Al llegar a la habitación y abrir la gaveta de la mesita de noche, no la encontró. Pensó que quizá se había quedado entre las sábanas la noche antes y verificó con cuidado, para no tirarla y que se quebrase por un descuido, pero nada. Al abrir el clóset, notó que faltaban varias piezas del guardarropa de ella. Corrió hasta la cocina, abrió la gaveta en la que guardaba el kit de limpieza de la probeta y encontró una nota. Me voy. No lo soporto más. Me llevé a la probeta.
Mara Pastor, mejor conocida como la Diva Estructuralista, acaba de publicar su primer poemario, "Alabalacera", con Ediciones Terranova. Su segundo poemario, "Oxido", espera ver la luz muy pronto. La prosa de la diva puede ser leída una vez al mes en el semanario del nacionalismo puertorriqueño: Claridad.


























